Philips CD-i

Características

  • Fabricante: Philips
  • Procesador: Philips SCC68070
  • Formato: CD-i (CD interactivo)
  • Puertos: 2 mandos
  • Librería de juegos: Más de 100.
  • Precio Original: Había decenas de modelos distintos, pero el precio era de 50.000 pesetas para arriba.
  • Ventas: se estiman en 570.000 entre todos los modelos.

La Philips CD-i con sus mandos (a distancia y de control)La Philips CD-i con sus mandos (a distancia y de control)

Historia

La Philips CD-i (Compact Disc Interactive o Disco Interactivo Compacto) es en realidad un reproductor multimedia de CD’s. Esta nueva categoría de aparato fue pensada para dar más funcionalidad que un reproductor de CD o una consola de juegos, pero a un precio menor que lo que costaba un PC con CD-ROM a principios de los 90. El ahorro se basaba en no incluir disco duro, disquetera, teclado, ratón, monitor y menos programas para el sistema operativo.

La CD-i era realmente un sistema extraño, distinto, que nunca llegó a hacerse un hueco en el mercado doméstico. Aparte de juegos, multitud de títulos educacionales y multimedia, como enciclopedias o guías de viaje, fueron producidas por el sistema, en un momento que el acceso público a Internet todavía era muy limitado. No obstante, en cuanto a juegos, se intentó especializar en juegos de vídeo interactivos, que tenían y tienen poco valor en cuanto a jugabilidad. No hay muchos juegos decentes (se podría llegar a decir incluso que ninguno).

La historia detrás de la Philips CD-i empieza, de hecho, con Nintendo. En 1988, Nintendo llegó a un acuerdo con Sony para producir el chip de la futura Super Nintendo. Sony usaría esta alianza más tarde para apoyarse en Nintendo para el lanzamiento de su propia consola – nombre en código, PlayStation – que además de reproducir los juegos propios de Sony en CD, haría lo propio con los cartuchos de la Super Nintendo. En todo este lío, además, Sony era entonces responsable de crear un aparato para que la Super Nintendo pudiese reproducir CD-ROM. El plan parecía redondo: los cartuchos de Super Nintendo se reproducirían en la PlayStation, y los juegos de CD de Sony serían compatibles con el accesorio para la Super Nintendo.

Esta es la que podría haber sido la PlayStation.Esta es la que podría haber sido la PlayStation.

Sony, que tenía una buena asesoría legal, se hizo con los derechos completos para los juegos y los beneficios del software en CD; Nintendo, tradicionalmente estricta en temas de licencias, no reaccionó positivamente. De hecho, en ese momento decidió terminar con la relación con Sony – sin comunicárselo.

Sony, que no sabía que Nintendo había decidido prescindir de sus servicios, anunció la PlayStation (como híbrido con la Super Nintendo) en el CES de 1991 – la feria más importante del videojuego por aquel entonces, anunciando que su sistema de CD estaría disponible para ser licenciado a quién lo pidiese, en contraste con el sistema de licencias de Nintendo. Sony no sabía que iba a hacer el ridículo más lamentable.

El día siguiente, era el turno de Nintendo, que anunció los planes para un accesorio de CD-ROM… desarrollado por Philips – el principal competidor de Sony. El trato era prácticamente el mismo, pero las licencias quedaban bajo el control estricto y único de Nintendo. A cambio, los juegos de Nintendo serían compatibles con la consola que Philips estaba preparando, la CD-i. Para “endulzar” el trato, Nintendo permitió a Philips usar sus personajes (Mario y Link, por desgracia) en sus futuros juegos.

La reacción no se hizo esperar. Sony estaba en fuera de juego, descolocada y herida. Amenazas judiciales siguieron, pero al final, Nintendo canceló sus planes de un accesorio con CD-ROM. Todo el mareo con Sony y Philips había sido para nada, y Nintendo no usaría el formato CD hasta la Game Cube, en 2001, 10 años más tarde.

Herida en su orgullo, Sony siguió desarrollando su PlayStation compatible con la Super Nintendo hasta que, con la cancelación de Nintendo, Sony también canceló la suya. Fue entonces cuando empezó a preparar su propia consola basada en CD de 32 bits, lanzada en 1995 como Sony PlayStation. El resto es historia.

Pero, ¿y Philips?

Philips lanzó su CD-i. La consola original era una bestia, no en términos de potencia sino de tamaño, mayor que los reproductores de vídeo más grandes del mercado. Se vendía principalmente en cadenas de electrodomésticos, prometiendo una nueva era de entretenimiento electrónico.

Pero, aunque la CPU fuese de 16-bit, se quedaba costa en muchos aspectos. La mayoría de juegos no eran más que versiones simplistas de juegos de mesa populares (como Cluedo) e incluso los títulos desarrollados para la CD-i no llegaban, ni de lejos, a los niveles de calidad del software de la Mega Drive y de la Super Nintendo. Irónicamente, aún con sus pésimos resultados, la CD-i fue descontinuada en 1998, en un momento en que no tan sólo había ya consolas de quinta generación, sino de sexta.

 

Innovaciones / Curiosidades

  • Se podría decir que es la primera consola con mando inalámbrico de serie: el mando a distancia que se puede usar para jugar.
  • Es una consola capaz de reproducir películas en CD.
  • Como curiosidad, la consola en sí no es cara y apareció en múltiples formas; no obstante, un mando de control para jugar es más caro que la consola, ya que se vendieron en cantidades mucho más limitadas.

 

Killer Games

En mi humilde opinión, no hay un solo juego que valga la pena. Aquí voy a mencionar sólo uno que se salva y dos juegos de tal magnitud de mal gusto que mejor evitarlos.

  • Burn: Cycle: juego que durante un tiempo iba incluido en algunos packs, es una (sino la única) muestra de las fortalezas de la consola. Pasa enteramente en una perspectiva de primera persona, y es una aventura gráfica.

  • Hotel Mario: usando la licencia de Mario, es un juego de puzzle en vez de las tradicionales plataformas. Las secuencias de video son lamentables y pueden contaminar vuestra memoria de Mario por el resto de vuestras vidas. Por otro lado, el argumento es surrealista: Mario tiene que conquistar los hoteles propiedad de los hijos de Browser. ¿Cómo se conquistan? Cerrando las puertas de las habitaciones.

  • Link: The Faces of Evil / Zelda: The Wand of Gamelon: los fans de Zelda, de forma universal y unánime, odian estos juegos, y es fácil de entender sólo a partir de las secuencias animadas. Los personajes aparecen hablando de una forma exagerada y rara, hasta un punto humorísticamente malvado. Además, Link parece idiota; no exagero.

 

Jugabilidad en el presente

Todo sistema tiene sus fans (o eso creo) pero a no ser que seas un coleccionista hardcore no hay muchos motivos para coleccionar juegos para la CD-i. El sistema es fácil de conseguir, pero los mandos son raros y caros. Muchos juegos se encuentran fácilmente como nuevos, pero pocos valen la pena.

Aparte de los juegos, hay montones de títulos de autoayuda y películas en CD, con una selección bastante patética. Los pocos juegos que llegan a mediocres no tienen la jugabilidad de los juegos de Mega Drive o Super Nintendo. En videojuegos, la Philips CD-i obviamente no entendió el concepto.

Consola CD-i 470Consola CD-i 470

En mi colección

Hay una CD-i 470, que es de la serie 400, modelos que estaban dirigidas al ámbito de las consolas y el mercado educacional, con precios algo más asequibles – y que tenía el mando de control por infrarrojos.

En mi caso tengo un mando que estaba incluido cuando adquirí la consola. También es cierto que, por separado, éste cuesta más o menos el doble que la CD-i. Me parece bastante curioso, la verdad.

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