La primera generación de consolas se considera, en general, como la que transcurrió entre 1972, con el lanzamiento oficial de la Magnavox Odyssey en Estados Unidos, hasta 1977, con el primer crash de los videojuegos, que obligó a muchos de los fabricantes de consolas tipo Pong a dejar el mercado tan pronto como las consolas con microprocesador entraron en él.

En 1966, Ralph Baer recuperó una idea que había tenido 15 años atrás: usar el televisor para jugar. Junto con dos compañeros en Sanders Associates confeccionó el primer prototipo, con un juego que consistía en dos cuadros que se perseguían en pantalla. El último de los prototipos, en 1968 (conocido como Brown Box), era capaz de jugar a juegos con pelota, a modo de tenis, e incluso juegos con pistola de luz (para más detalle, ver la historia antes de los 70). Después de muchas visitas a fabricantes de televisores, finalmente llegaron a un acuerdo con Magnavox, que fue la encargada de fabricar la Magnavox Odyssey, que vio la luz el 24 de Mayo del 1972. Para ponerlo en contexto, ese mismo año aparecería El Padrino en los cines, saltaría el escándalo Watergate, y ocurrirían los asesinatos de Septiembre Negro en Munich ’72. La historia de los videojuegos tal y como los conocemos hoy acababa de empezar con esa extraña máquina blanca. Bienvenidos a la primera partida documentada de la historia, presentada por Ralph Baer:

En Estados Unidos, la sed de negocio de Nolan Bushnell (fundador de Atari) hizo que, en primavera de 1972 accediese a una muestra pública de la Magnavox Odyssey y, con esa inspiración, tuviese la idea de crear PONG, un juego arcade de tenis de mesa. Bushnell negaría este episodio hasta muchos años más tarde. La creación en sí, no obstante, sería cosa de Al Acorn, un ingeniero recién contratado por Atari. El arcade, que empezó a instalarse en bares y recreativos en noviembre del mismo año, fue un completo éxito. Dada la poca habilidad de Atari con las patentes, rápidamente aparecieron copias mejoradas. En 1975 multitud de compañías se habían introducido en el mundo de los videojuegos, desde pequeñas startups hasta grandes gigantes como Atari, Sears, Coleco o Magnavox misma.

En Europa, en cambio, los videojuegos llegaron a las casas en 1974, al menos de forma documentada. El mercado inicial era frágil y compuesto de pocas compañías pequeñas, vendiendo sistemas hechos con componentes electrónicos básicos. Pero cuando General Instruments lanzó el primer chip de bajo coste que reproducía el juego de PONG sólo usando unos pocos componentes adicionales, una industria entera nació, llevando a centenares de compañías, muchas de ellas muy locales, a lanzar sus propias líneas de consolas PONG.

 

¿1974 o… 1973?

Aunque Estados Unidos vio el lanzamiento de la Magnavox Odyssey en 1972, su exportación al resto del mundo no fue hasta 1974. Los países que, al menos en teoría – la documentación es escasa, y se basa en la etiqueta de patentes de la consola – recibieron la edición de exportación fueron Australia, Bélgica, Canadá, Inglaterra, Francia, Alemania, Grecia, Israel, Italia, Singapur, Suiza y Venezuela.

Pero, no suficiente con eso, Alemania tuvo una versión propia vendida por ITT Schaub-Lorenz y llamada Odyssee. Italia tuvo un intento parecido, traducida como Odissea. De esta última no se sabe ni si se llegaron a vender unidades. Incluso Argentina y Suecia tuvieron clones de la Odyssey. Pero lo más sorprendente es la existencia de la Overkal. El clon español de la Odyssey, que no tiene ni fechas ni licencia, se cree que podría datar de 1973, convirtiéndola en la primera consola europea de la historia, mérito que oficialmente ostenta la Home TV Game de Videomaster, en UK.

 

Las consolas tipo Pong

Como decía, las consolas tipo Pong fueron tan numerosas como variadas en su aspecto, aunque, en general, idénticas en tipo de juego. Podemos distinguir cuatro tipos de familias generales:

  1. Juegos analógicos: sin dejar de usar señales digitales, los sistemas analógicos usan componentes analógicos para generarlas. Así, los parámetros del juego (como las posiciones) se almacenan en forma de tensión en los condensadores, algo que los hace inestables y de baja calidad de señal, como la misma Magnavox Odyssey – es por este motivo que a veces se considera que la Magnavox Odyssey está en el límite de lo que podríamos considerar una consola electrónica.
  2. Sistemas digitales: estos son los que usan componentes que contienen funciones elementales: puertas AND, OR, NOT, contadores, comparadores… usando chips TTL o CMOS (entramos en electrónica profunda). La diferencia es que las señales o son altas (un 1 en binario) o bajas (un 0) con lo que el efecto de las perturbaciones es mucho menor. No es el objetivo de retromaquinitas dar una clase de electrónica, así que lo dejaremos aquí, aunque estaré encantado de dedicarle un apartado en otro lado si hace falta.
  3. Sistemas con un chip dedicado: estos sistemas (y que terminarían siendo la mayoría), usaban muy pocos componentes porque el juego había sido integrado en un solo chip. La tecnología era, obviamente, mucho más barato, y se conocía a estos chips como “Pong in a chip”. General Instruments y National Semiconductor fueron los principales fabricantes.
  4. Sistemas programados: aunque no aparecerían hasta los 80, bien entrada la segunda generación, existe un último tipo de consolas Pong. Estas fueron las que se aprovecharon de la aparición de los microprocesadores para funcionar a base de software almacenado en una pequeña memoria que luego se ejecutaba en el microprocesador.

Centenares de marcas y miles de modelos distintos aparecieron alrededor del mundo, como podéis comprobar en la lista personal de David Winter, que incluye la rareza y país de origen de muchas de estas máquinas.

 

La primera consola de la historia Clon español de la Odyssey Primer pong-on-a-chip Sears-Atari Super Pong IV Un ejemplo de consola tipo Pong, la Conic TVG 201-4 Color TV-Game 15

 

La primera generación de consolas se considera, en general, que es la que transcurrió entre 1972, con el lanzamiento oficial de la Magnavox Odyssey en Estados Unidos, hasta 1977, con el primer crash de los videojuegos, que obligó a muchos de los fabricantes de consolas tipo Pong a dejar el mercado tan pronto como las consolas con microprocesador entraron en él.

En 1966, Ralph Baer recuperó una idea que había tenido 15 años atrás: usar el televisor para jugar. Junto con dos compañeros en Sanders Associates confeccionó el primer prototipo, con un juego que consistía en dos cuadros que se perseguían en pantalla. El último de los prototipos, en 1968 (conocido como Brown Box), era capaz de jugar a juegos con pelota, a modo de tenis, e incluso juegos con pistola de luz (para más detalle, ver la historia antes de los 70). Después de muchas visitas a fabricantes de televisores, finalmente llegaron a un acuerdo con Magnavox, que fue la encargada de fabricar la Magnavox Odyssey, que vio la luz el 24 de Mayo del 1972. Para ponerlo en contexto, ese mismo año aparecería El Padrino en los cines, saltaría el escándalo Watergate, y ocurrirían los asesinatos de Septiembre Negro en Munich ’72. La historia de los videojuegos tal y como los conocemos hoy acababa de empezar con esa extraña máquina blanca. Bienvenidos a la primera partida documentada de la historia, presentada por Ralph Baer:

En Estados Unidos, la sed de negocio de Nolan Bushnell (fundador de Atari) hizo que, en primavera de 1972 accediese a una muestra pública de la Odyssey y, con esa inspiración, tuviese la idea de crear PONG, un juego arcade de tenis de mesa. La creación en sí, no obstante, sería cosa de Al Acorn, un ingeniero recién contratado por Atari. El arcade, que empezó a verse en bares y recreativos en noviembre del mismo año, fue un completo éxito. Dada la poca habilidad de Atari con las patentes, rápidamente aparecieron copias mejoradas. En 1975 multitud de compañías se habían introducido en el mundo de los videojuegos, desde pequeñas startups hasta grandes gigantes como Atari, Sears, Coleco o Magnavox misma.

En Europa, en cambio, los videojuegos llegaron a las casas en 1974, al menos de forma documentada. El mercado inicial era frágil y compuesto de pocas compañías pequeñas, vendiendo sistemas hechos con componentes electrónicos básicos. Pero cuando General Instruments lanzó el primer chip de bajo coste que reproducía el juego de PONG sólo usando unos pocos componentes adicionales, una industria entera nació, llevando a centenares de compañías, muchas de ellas muy locales, a lanzar sus propias líneas de consolas PONG.

¿1974 o… 1973?

Aunque Estados Unidos vio el lanzamiento de la Odyssey en 1972,  su exportación al resto del mundo no fue hasta 1974. Los países que, al menos en teoría – la documentación es escasa, y se basa en la etiqueta de patentes de la consola – recibieron la edición de exportación fueron Australia, Bélgica, Canadá, Inglaterra, Francia, Alemania, Grecia, Israel, Italia, Singapur, Suiza y Venezuela.

Pero, no suficiente con eso, Alemania tuvo una versión propia vendida por ITT Schaub-Lorenz y llamada Odyssee. Italia tuvo un intento parecido, traducida como Odissea y vendida más tarde. De esta última no se sabe ni si se llegaron a vender unidades. Incluso Argentina y Suecia tuvieron clones de la Odyssey. Pero lo más sorprendente es la existencia de la Overkal. El clon español de la Odyssey, que no tiene ni fechas ni licencia, se cree que podría datar de 1973, convirtiéndola en la primera consola europea de la historia, mérito que ostenta la Home TV Game de Videomaster, en UK.

Las consolas tipo Pong

Como decía, las consolas tipo Pong fueron tan numerosas como variadas en su aspecto, aunque, en general, idénticas en tipo de juego. Podemos distinguir cuatro tipos de familias generales:

1)      Juegos analógicos: sin dejar de usar señales digitales, los sistemas analógicos usan componentes analógicos para generarlas. Así, los parámetros del juego (como las posiciones) se almacenan en forma de tensión en los condensadores, algo que los hace inestables y de baja calidad de señal, como la misma Magnavox Odyssey – es por este motivo que a veces se considera que la Magnavox Odyssey está en el límite de lo que podríamos considerar una consola electrónica.

2)      Sistemas digitales: estos son los que usan componentes que contienen funciones elementales: puertas AND, OR, NOT, contadores, comparadores… usando chips TTL o CMOS (entramos en electrónica profunda). La diferencia es que las señales o son altas (un 1 en binario) o bajas (un 0) con lo que el efecto de las perturbaciones es mucho menor. No es el objetivo de retromaquinitas dar una clase de electrónica, así que lo dejaremos aquí, aunque estaré encantado de dedicarle un apartado en otro lado si hace falta.

3)      Sistemas con un chip dedicado: estos sistemas (y que terminarían siendo la mayoría), usaban muy pocos componentes porque el juego había sido integrado en un solo chip. La tecnología era, obviamente, mucho más barato, y se conocía a estos chips como “Pong in a chip”. General Instruments y National Semiconductor fueron los principales fabricantes.

4)      Sistemas programados: aunque no aparecerían hasta los 80, bien entrada la segunda generación, existe un último tipo de consolas Pong. Estas fueron las que se aprovecharon de la aparición de los microprocesadores para funcionar a base de software almacenado en una pequeña memoria que luego se ejecutaba en el microprocesador.

Centenares de marcas y miles de modelos distintos aparecieron alrededor del mundo, como podéis comprobar en la lista personal de David Winter, que incluye la rareza y país de origen de muchas de estas máquinas.

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