Ralph H. Baer

“No podré nunca agradecer suficiente a Ralph por lo que me dió a mi y a todo el mundo”

Steve Wozniak
co-fundador de Apple Computers

El padre de los videojugos. Así es como, popularmente, se conoce a Ralph Baer.

Ralph H. BaerRalph H. Baer

Ralph H. Baer nació en Alemania once años antes que Hitler llegase al poder en 1933, y fue, prácticamente, 100%, autodidacta. Siendo judío, le echaron de la escuela con 14 años. Dos años más tarde, su familia se mudó a América, dónde realizó un curso por correo en radio y televisión, ofrecido por el National Radio Institute.

Baer fue llamado a las armas en la Segunda Guerra Mundial, tiempo que aprovechó para estudiar álgebra en el Reino Unido. Un día, tras una larga sesión de estudio “en el barro británico” fue diagnosticado con pulmonía y enviado al hospital. Tres días más tarde, el resto de su división desembarcó en Normandía. Baer suele decir que Algebra II le salvó.

Cuando regresó de la guerra, estudió ingeniería de la televisión en Chicago. Empezó a trabajar en una pequeña empresa de defensa, pero rápidamente ganó reputación y Sanders lo contrató en 1955, dándole la dirección de un equipo de 200 personas. En 1960, ya eran 500. Baer pasó más de 30 años en Sanders. Los 15 primeros, dedicados a proyectos militares, dónde se familiarizó con las válvulas de vacío, trabajó con transistores y con los primeros microprocesadores.

Uno de sus mayores atributos como ingeniero era su capacidad de documentar, metódicamente, todos los pasos de su invención. Desde que tuvo la idea, documento el proceso entero, con fechas, y lo archivó. Gracias a esto, sabe exactamente cuándo y dónde tuvo la idea de hacer juegos que se pudiesen jugar en una televisión. Baer empezó a desarrollar la consola "Caja Marrón" y varios prototipos más en 1966. En 1971 fue licenciada a Magnavox (filial de Philips en América), bajo el nombre de Odyssey. En 1972 vió la luz al público general. Es el nacimiento de una indústria que al cabo de pocos años sobrepasaría a todas las indústrias de entretenimiento.

De hecho, el proceso entero está accesible a todo el mundo en su página web, que recomiendo visitar: http://www.ralphbaer.com/how_video_games.htm.

Ralph Baer - En la foto, con una Magnavox más moderna.Ralph Baer - En la foto, con una Magnavox más moderna.

 

Uno de los episodios más famosos del génesis de los videojuegos es su batalla legal contra Nolan Bushnell, el fundador de Atari, que generó Pong. Baer acusó a Bushnell de haber copiado la idea de Pong de una exhibición de la Magnavox Odyssey. Bushnell cedió para llegar a un acuerdo extrajudicial con Magnavox, que cedió los derechos a cambio del pago de una licencia. Nadie pensó que la suma a la que ascendía ese acuerdo sería irrisorio comparado con la industria que estaba a punto de nacer. En todo el proceso, Bushnell negó haber estado en esa exhibición. Años más tarde se demostró que mintió; había estado y había incluso probado la Magnavox Odyssey. Pero el daño ya estaba hecho; Atari se hizo de oro y durante mucho tiempo se identificó a Bushnell como el “inventor” de los videojuegos.

Baer se vengaría de una forma prácticamente involuntaria, con el invento de Simon. Atari había lanzado una maquinita parecida, llamada Touch Me, que producía colores y un sonido horrible. Baer pensó que se podía mejorar muchísimo, y creó una idea, en cierto modo original, sobre esa base. Añadió unos tonos musicales para cada una de las teclas, de tal forma que sonasen en el orden que lo hiciese, el sonido fuese harmonioso. Milton Bradley (MB) compró Simon y lo vende desde 1978. Bushnell ni se atrevió a demandar; él nunca fue metódico y sus patentes solían ser incompletas o incorrectas.

Atari Touch MeAtari Touch Me

SimonSimon

 

"Howard Morrison, que era el director de Marvin Glass [una empresa de juguetes], y yo fuimos al show de la Asociación de Operadores de Música y vimos una cosa llamada Touch Me, hecha por Nolan [Bushnell]. Tenía cuatro botones y hacía ruidos horribles.

Dijimos, “esto tiene todos los elementos para ser un gran juego”. Y nos sentamos y diseñamos un borrador con el concepto para Simon."

Ralph Baer

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